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Absurda democracia (1)

Xabier Silveira 2010-03-19 GARA lotura

Los que pensamos que la democracia es el peor de los sistemas organizativos que se haya puesto en práctica nunca, la palabra que más sangre hace derramar y la mayor de las falacias, estamos de luto oral. No podemos hablar. Democracia en estado puro. Los que estamos convencidos de que a Jon Anza lo mataron ellos, los mismos que mataron a tantos otros, seremos encarcelados en caso de que lo digamos. Por consiguiente, me sobra el resto de columna. Pero como mis amigotes responsables de este apartado de opinión ni por asomo permitirían que se publicara este recuadro en blanco, a ver qué diantres os cuento yo hoy.

Hablemos de democracia, qué carallo, que hablar de lo abstracto siempre depara sorpresas y risas.

La democracia parece ser, leyendo en Wikipedia, una y trina, todopoderosa a su vez. «La democracia se define a partir de la clásica clasificación de las formas de gobierno realizada por Platón primero y Aristóteles después, en tres tipos básicos: monarquía, aristocracia y democracia (gobierno de la multitud para Platón y `de los más’, para Aristóteles). Hay democracia directa cuando la decisión es adoptada directamente por los miembros del pueblo. Hay democracia indirecta o representativa cuando la decisión es adoptada por personas reconocidas por el pueblo como sus representantes. Por último, hay democracia participativa cuando se aplica un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas o cuando se facilita a la ciudadanía amplios mecanismos plebiscitarios». Qué bonito suena ¿verdad?

Seguimos hurgando en la enciclopedia libre -se censuran entradas igual que se publican- Wikipedia, y podemos hallar frases de personajes que no pueden dejar indiferente a nadie. Bueno sí, al buen demócrata. Decía el gran Eric Hobsbawm (conocido por todos, huelga decir quién fue) que «en general (a la democracia) se la usa para justificar las estructuras existentes de clase y poder: ustedes son el pueblo y su soberanía consiste en tener elecciones cada cuatro o seis años. Y eso significa que nosotros, el gobierno, somos legítimos aún para los que no nos votaron. Hasta la próxima elección no es mucho lo que pueden hacer por sí mismos. Entretanto, nosotros os gobernamos porque representamos al pueblo y lo que hacemos es para bien de la nación» (Aquí van las risas). Parece que sabe de lo que habla.

Y también sabía de qué hablaba Mandela cuando dijo lo siguiente: «Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento». Y para que quede claro lo que no os intento decir, aunque lo desee, el filosofo Hussein Nasr pone la última rima de mi primer verso: «en la actualidad la palabra democracia se ha convertido en un eslogan; quien nos gusta es democrático y a quien no nos gusta lo tachamos de antidemocrático». El pueblo palestino, en elecciones libres supervisadas por la ONU, eligió a Hamas para que lo gobernara. Pero Occidente rechazó ese resultado y alegó que era antidemocrático.

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martxoa 19, 2010 Posted by | Iritzia, Politika | , , | Utzi iruzkina

Me cago en la virgen

Gara 2006-12-08 lotura

Xabier Silveira – Bertsolari

No sé qué día es hoy, ni me importa. Total No sé por qué no trabajáis hoy, pero tomo nota. Igual… Y tomo también en mis manos, como si de papel higiénico se tratara, el calendario hispano-cristiano y acaricio mi esfínter con él después de haberme cagado en la virgen. Pero no confundamos mala educación con necesidades fisioló- gicas tales como la de cagarse en la virgen, sea o no lo defecado una inmaculada concepción.

Me entra la pirrilera al contemplar el devenir de nuestros días, tanta tontería no puede ser buena, y me cago en la virgen. Por ejemplo, me cago en la virgen al escuchar hablar de paz a capos del PNV mientras sus matones apalean a la juventud con más saña que el pikoleto más macarra que haya pasado por Euskal Herria. Me cago en la virgen cuando veo por la tele que el Ejecutivo de Chávez en Venezuela achanta ante el colonialismo español y demuestra que la independencia real dista mucho de la realidad actual, al negar la nacionalidad venezolana a vascos que viven allí desde hace décadas.

¡Ostia, qué retorcijón! Me cago en la virgen otra vez al recordar a De Juana, al imaginármelo en la cama enchufado a la vida por vía intravenosa o al reflexionar en torno a lo poco y lo mal que estamos respondiendo como pueblo ante tal barbaridad. Me cago en la virgen al ver desfilar en la Audiencia Nacional a Unai Romano, acusado ahora de pertenencia a ETA por la cara, cuando fue de este mismo modo como lo conocimos: por la cara. Impresionante.

Y qué más se puede pedir, ante semejante diarrea mental yo me vuelvo a cagar, en la virgen claro está, para variar. Me cago pues en la virgen al cenar con Mañukorta en estas fechas tan señaladas que son las de Durangoko Azoka y corroborar que la estupidez no hace muecas mientras sostiene una copa, sino que, rectangular, se vende en stand-s. Me cago en la virgen pensando que algún día también yo estand-ré, víctima de la mal llamada sensatez que, tal y como tiempo atrás os dije, no es más que periferia de la vejez. Pero tampoco es plan el decir que de este vino no beberé. Es como decir que de ese porro no fumaré.

Me cago en la virgen y escupo al aire esperando no salpicar a nadie, aunque, eso sí, salpique a quien salpique.

abendua 15, 2009 Posted by | Iritzia | , | Utzi iruzkina