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Airspace Rebooted

Airspace Rebooted from ItoWorld on Vimeo.

A visualisation of the northern European airspace returning to use after being closed due to volcanic ash. Due to varying ash density across Europe, the first flights can be seen in some areas on the 18th and by the 20th everywhere is open.

The flight data is courtesy of flightradar24.com and covers a large fraction of Europe. There are a few gaps (most noticeably France) and no coverage over the Atlantic, but the picture is still clear.

The map data is CC-by-SA openstreetmap.org and contributors.

This CC-by-SA visualisation was produced by itoworld.com with support from ideasintransit.org

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apirila 29, 2010 Posted by | Teknologia | , | Utzi iruzkina

Como pulir un avión con piedra pómez a 900 kilómetros por hora

Lara Otero 2010-04-18 El País lotura

“Como pasar el avión por una piedra pómez”. Así describe un piloto experto en seguridad el efecto del encuentro de una aeronave con una nube de ceniza volcánica. La velocidad a la que vuela el avión (unos 900 kilómetros por hora en crucero) y el tamaño, en ocasiones diminuto, de las partículas de feldespato, cuarzo y otros minerales hace que el pulido sea intenso en las superficies del avión. La ceniza tapa los sensores que proporcionan información a los sistemas del avión. Además, el dióxido de azufre en la nube absorbe vapor de agua y se convierte en ácido sulfúrico, que corroe las superficies y crea microgrietas.

Lo más peligroso es el daño a los motores. Por un lado, la erosión en las palas del compresor reduce la eficiencia, y por otro la ceniza se funde con el calor de la cámara de combustión, formando una sustancia como el cristal, fundido o incluso sólido. Eso bloquea el flujo de aire, el motor se inflama y se cala.

Ese riesgo sólo se puede evitar con un seguimiento riguroso de los volcanes activos para alertar lo antes posible a las autoridades de navegación para que prohíban volar en las zonas afectadas. Porque los pilotos pueden no darse cuenta de que están entrando en una nube de ceniza: no siempre se aprecia a simple vista (y menos de noche) y además los radares de a bordo no detectan partículas tan pequeñas.

Las señales más habituales de que el avión se halla en una nube volcánica son el humo o polvo en la cabina, olor a azufre, luces brillantes en los bordes de los motores o la aparición del fuego de San Telmo (un resplandor de origen eléctrico) frente al cristal.

apirila 21, 2010 Posted by | Teknologia | , , , | Utzi iruzkina