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Islamofobia

Manel Ros 2006-02-13 Rebelión lotura

La hipocresía de su libertad de expresión

Las caricaturas de Mahoma que ha publicado un periódico danés han desatado un debate, sobretodo entre los medios de comunicación, sobre la supuesta “libertad de expresión” de la que gozamos en occidente y de cómo cada vez más nos afrontamos a un supuesto “choque entre civilizaciones”. La verdad es que este discurso se plantea desde los medios, sus “intelectuales” y las elites políticas desde una doble moral y gran una hipocresía.

Para empezar, algo que se ha obviado de forma deliberada desde los medios, es lo que hizo este mismo periódico hace tres años. El Jyllands’posten, un periódico conservador y de derechas, rehusó publicar una caricatura donde se mostraba la resurrección de Cristo. Su razón fue porque podría herir sensibilidades entre la comunidad cristiana. Pero aquí no acaba la historia de este periódico. En 1984 hizo una campaña constante contra el artista danés Jens Jørgen Thorsen, elegido para pintar una pared de una estación de tren, donde el artista había dibujado a Jesús desnudo con el pene erecto.

En este caso, la “libertad de expresión” que clama este periódico y la mayor parte de la prensa occidental deja mucho que desear si tenemos en cuenta estos dos hechos que ni mucho menos fueron aislados. La provocación racista de este periódico va mucho más allá. En 1922 este mismo periódico publicaba sobre la victoria de Mussolini en Italia: “este hombre fuerte, que es exactamente lo que es Mussolini, es lo que la gente de Italia necesita”. En 1933 abogaba directamente para que se estableciera una dictadura en Dinamarca como la italiana.

En 1992 Henrik Christenson, miembro de la organización hermana de En lucha en Dinamarca, fue asesinado en una atentado por un grupo neo-nazi. Fue este mismo periódico el que empezó una campaña para intentar difundir la noticia de que Henrik estaba manipulando explosivos. En 2001 apoyo la campaña del partido de derechas, Venestre Party, gracias a una coalición con el anti-inmigrante y anti-musulman Danish People’s Party.

Esto son los precedentes nada “objetivos” de un periódico que mostró unas caricaturas hechas y publicadas para ofender. En una de ellas se podía observar a Mahoma con una bomba en su turbante, en otra a Mahoma en una nube avisando a unos cuantos “terroristas suicidas” de que pararan porque estaban “acabando con todas las vírgenes”.

Así que lejos de tratarse de un caso de “libertad de expresión”, las intenciones del periódico iban mucho más allá. Se trata simple y llanamente de puro racismo e islamofobia, algo que ha estado aumentando en Europa y en el Estado español desde los atentados del 11-S.

Doble rasero

A eso han seguido las manifestaciones de apoyo de muchos de los medios de comunicación de aquí y, por supuesto, también de muchos de los políticos.

El doble rasero de los medios de comunicación con la supuesta “libertad de expresión” está otra vez presente en todo este tema. No solo no han dicho ni una palabra de los antes expuesto sobre el periódico danés, sino que tendrían que dar muchas explicaciones sobre su supuesta libertad de publicar.

Han sido muchos los medios que se llaman a si mismos liberales, que han criticado a Jiménez Losantos y a la COPE por entre otras cosas, ir más allá de su libertad de expresión, pero nadie esta dudando de que el periódico de derechas danés en nombre de esa “libertad” pueda insultar y menospreciar a la mayoría de musulmanes. No solo eso, en nombre de esa supuesta “libertad” no hace tanto, la mayoría de medios cerraban filas en torno a una ley de partidos que ilegalizaba a gran parte de la sociedad vasca y permitía cerrar a más de un medio de comunicación, entre ellos el “Egunkaria”.

Por otra parte, los medios no han dudado en ponerse del lado de “ley” cuando de ha tratado de detener desde los atentados del 11-M, a diestro y siniestro a través de la “ley antiterrorista” y sin ningún tipo de pruebas a decenas de musulmanes por el simple hecho de serlo. Un ejemplo claro de ello fue la detención el mes pasado de Osama, un activista de Badalona, que gracias a la movilización de los movimientos sociales fue liberado sin cargos (más información en la página 4 del En lucha de este mes).

A eso se le suma declaraciones como las de Mariano Rajoy, atizando el odio hacia los musulmanes y creando un falso “ellos y nosotros”, condenando los ataques a las embajadas occidentales en varios países. Evidentemente a Rajoy eso le parece un acto de “violencia sin precedentes”, pero no le parecía nada violento la guerra y la ocupación en Irak, la cual cada día se cobra más vidas y ya llega a más de 100.000 personas muertas.

De hecho, la ira expresada en muchos puntos de Oriente Medio es parte de la frustración de la gente de esos países delante de la expoliación, invasión y provocaciones de los estados occidentales. La “guerra contra el terror” que Bush y Blair están llevando a cabo no deja indiferentes a miles de personas que la sufren en sus propias carnes y que están hartos y hartas de una opresión sin fin.

A eso se le debe sumar el imperialismo encubierto del Gobierno de Zapatero en Afganistán. Allí también ha habido reacciones contra las caricaturas de Mahoma. Estas no han sido nada más que una respuesta a cinco años de ocupación extranjera de un país que continúa sumido en la miseria. La intervención de tropas españolas en Afganistán para parar las protestas, hecho que ha confirmado el ministro de Defensa Bono, rompe con el mito de que las tropas españolas están allí en una misión “humanitaria”. Otra vez, nada más lejos de la realidad. Se ha comprobado que cuando se la necesita para reprimir las protestas de los propios afganos son un instrumento más de ocupación en manos de los mandos militares de los propios EEUU.

Cómo se vayan a desarrollar las cosas de ahora en adelante dependerá en parte de la respuesta que pueda dar la izquierda, sin caer en la trampa de las divisiones racistas y promoviendo la unidad entre movimientos sociales y las organizaciones musulmanas. Solo de esta manera podremos atraer a miles de personas que ven en estas caricaturas un paso más hacia la criminalización de los musulmanes y un aumento del racismo como chivo expiatorio.

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abendua 16, 2009 Posted by | Erlijioa, Iritzia | , , , , | Utzi iruzkina

Una frivolidad trágica

Jean Daniel 2006-02-04 El País lotura

El grado de frivolidad trágica que han alcanzado nuestras sociedades a principios de este año 2006 les parecerá desconcertante a los futuros historiadores. Porque finalmente, en una época en la que sólo se habla de guerra de religión, en la que se acumulan cientos y cientos de miles de muertos, y en la que los monoteístas creen que pueden matarse entre sí en pleno corazón de la capital del universo monoteísta, nos mostramos sorprendidos por unas malas caricaturas. No digo que los creyentes deban disimular su sensibilidad y su emoción íntimas ante manifestaciones de burla. Son perfectamente comprensibles cada vez que se toca lo sagrado. Salvo que cada uno tiene su propia concepción de lo sagrado. Pero desearíamos que las opiniones públicas reservaran sus emociones y su reprobación para las espantosas imágenes de los bombardeos contra ciudades y los atentados contra civiles que alcanzan al alma misma de toda la humanidad.

Ahora, algunos Estados musulmanes pretenden conseguir que se llame al orden a algunos diarios europeos, porque entre ellos es una práctica corriente. La idea de que pueda haber realmente libertad de prensa sigue siendo completamente ajena a la mayoría de los gobiernos árabe-musulmanes. Las opiniones públicas lo saben mejor que nadie y son ellas quienes lo sufren. Pero la capitulación de algunos periódicos ante semejantes ucases no es conforme al honor democrático. Si aceptamos que todas las religiones se unan para limitar la libertad de expresión y la libertad de prensa, estaremos simplemente en estado de regresión, por una parte, y de comunitarismo, por otra. Algunas comunidades harían una ley contra las leyes.

Vayamos al fondo de la cuestión y a lo que yo he denominado su “trágica frivolidad”. Digamos para empezar que las 12 caricaturas publicadas en el diario danés Jyllands-Posten no demuestran ni audacia estética, ni sensibilidad emocional, ni un sentido de la oportunidad política particulares. No se puede decir que se encuentre en ninguno de esos dibujos la gran herencia de Daumier, Salvador Dalí o, en otro ámbito, de Buñuel. En ellos, el arte, es decir, el genio, salvaba la provocación. Lo que salvó a Diderot con La Religiosa, a Voltaire (“Aplastemos al infame”), a Baudelaire con Las flores del mal y a Courbet con la representación de un sexo femenino titulado El origen del mundo, es una vez más el arte, simple y llanamente el arte. Por mi parte, estoy dispuesto a admitir todas las provocaciones artísticas que hayan podido tener como tema a Buda, Moisés, Jesús o Mahoma. Pero me parece insoportable que la vulgaridad sea lo único que ensucia lo sagrado. Si los surrealistas lo hicieron fue porque estaban al mismo nivel que el objeto de su profanación.

Una vez dicho esto, que hace comprender la emoción, la reprobación y la condena despertadas por estas caricaturas, queda lo esencial, que es saber si el Estado puede arrogarse el derecho de prohibir, desterrar y sancionar. La libertad es una gran conquista. Tiene sus límites en las responsabilidades que la acompañan. No deberíamos hacer al prójimo lo que no nos gustaría que el prójimo nos hiciera a nosotros. La dificultad radica en que las sociedades difieren en lo que no admiten que se les haga.

Las denominadas sociedades musulmanas consideran que se les hace una grave ofensa al pretender representar a Mahoma y atribuirle una responsabilidad diabólica. Opinan que esta ofensa pone en duda una identidad que es inseparable de la fe. Un ciudadano es en primer lugar un creyente.

En cambio, para una mayoría de monoteístas o agnósticos de Occidente, no parece contrario a la verdad ni ofensivo para la fe observar que en nombre de Yahvé, de Jesús y de Mahoma, algunos creyentes puedan dedicarse a cometer crímenes contra la humanidad. La Biblia está llena de relatos de guerra en los que el papel de Dios es dominante. Los cristianos inventaron las Cruzadas y la Inquisición, lo que no es en absoluto indiferente. ¿Por qué no se podría decir que algunos musulmanes utilizan el nombre de su profeta para entregarse a vergonzosos crímenes?

Se trata de una diferencia de cultura que está muy próxima a una incompatibilidad de concepciones. Los unos han sacralizado la ley y los otros la fe. Pero hay también una filosofía de la libertad que es diferente. No data de hoy. En la Edad Media, Averroes, un gran musulmán nutrido por Aristóteles, intentó trazar los límites de la fe para liberar al pensamiento. Los musulmanes, más tarde, no han creído necesario aprovechar el mensaje de su personalidad más importante contra el pensamiento teológico. Hasta el Siglo de las Luces no hemos dejado de enfrentarnos por las nociones de tolerancia y libertad. Voltaire sentó los principios de una civilización cuando escribió: “No estoy en absoluto de acuerdo con lo que usted dice, pero lucharé hasta la muerte para que nadie le impida decirlo”. Era la idea de que podía haber varias verdades y de que se tenía la libertad de elegir una. Dicho de otro modo, las caricaturas del periódico danés pueden ser condenadas en nombre del arte y de la sensibilidad. Pero no pueden prohibirse en nombre de los principios de una civilización.

Jean Daniel es director de Le Nouvel Observateur. Traducción de News Clips.

abendua 16, 2009 Posted by | Erlijioa, Iritzia | , , , , | Utzi iruzkina