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La desbandada de un gobierno

Antonio Alvarez-Solís 2010-02-25 GARA lotura

El edificio gubernamental español se desploma. Los máximos responsables, que hablan personalmente o a través de representantes, hacen las declaraciones más inadecuadas acerca de su función y posibilidades de maniobra política. España está definitivamente sin Gobierno. Pero, y esto reviste la máxima gravedad, también sin oposición a la que pueda recurrirse con confianza y seguridad. Es decir, el Estado español ha sido entregado a la Corona en una renuncia escandalosa de responsabilidades por parte de unos partidos sin ideas, troceados además en taifas que sumen a la ciudadanía en una permanente perplejidad. Nadie en la calle sabe lo más mínimo acerca de lo que está pasando ni de lo que se aproxima con características arredradoras.

No son estas reflexiones ni atropelladas ni apocalípticas. Se basan en hechos públicos de la máxima relevancia. El Sr. Rodríguez Zapatero se dirige al Sr. Rajoy desde la tribuna de un mitin en Málaga para solicitar un acuerdo de todos los partidos «sin condiciones». ¿Cómo se puede solicitar desde el Gobierno y al resto de los partidos, entre ellos el Popular, un acuerdo sin condiciones? Pero ¿dónde ha quedado el programa socialista? ¿Qué está pasando en la Moncloa? Las contradicciones son, además, clamorosas. Tras ofrecer su rendición de gobernante, el Sr. Zapatero añade, para cubrir vergonzosamente ese flanco de debilidad e impotencia, que la oferta dirigida preferentemente al Sr. Rajoy no trata de que este caballero «ayude al Gobierno, sino de que ayude al país». Si mi lectura de esta frase es correcta y si aplicamos las más simples exigencias de la sindéresis el Sr. Zapatero separa a Gobierno y país, y solicita del Sr. Rajoy que se haga cargo del desastre que aflige al último. El Gobierno renuncia en este momento a serlo y brinda en una bandeja a su contrincante nada menos que el país. Esto último queda luminosamente esclarecido en la frase repetida con acentos aún más dramáticos: «No le pido que se responsabilice del Gobierno, sino de la sociedad española». Decididamente el Gobierno se ha ido.

Me pregunto por qué no solicitan los parlamentarios, simples palmeros desde sus escaños, un pleno extraordinario de la Cámara para pedir al Sr. Zapatero que aclare cuáles son los resortes de gobierno con que cuenta y cuál es el programa sólido que en este momento maneja. No se puede permitir que los responsables financieros, que los dirigentes empresariales, que los conductores de los sindicatos, que personalidades de las más diversas esferas vayan y vengan desde la Zarzuela a la Moncloa sin que los ciudadanos, que al parecer debiéramos ser los depositarios de la soberanía nacional, nos limitemos a ser meros espectadores de este inmenso circo y a apostar o apostrofar desde los blogs correspondientes. ¿Cuántas Españas hay? ¿A quién representa el poder? ¿Qué hace el poder para justificar esta representación? Como acaba de manifestar con indignación el profesor Neira, al enterarse de que dejan en libertad bajo fianza a quien estuvo a punto de asesinarle por defender de malos tratos a una mujer, «me da asco y vergüenza y me gustaría ser ciudadano de otros país». Pero pensando con un poco de coherencia, ¿no tendrán su gran tanto de culpa los españoles por las circunstancias en que se hallan? Han creído que todo seguía consistiendo en vitorear a la España eterna y tirar de la carroza real de Fernando VII. Pues ahí tienen las consecuencias. Y además esas consecuencias se hacen más visibles en un momento al parecer glorificante en que España se hace cargo de la dirección europea. Esto ya no lo barnizan ni los brillantes desfiles militares en la Castellana. España está dimitiendo de sí misma. ¿O es que alguna vez tuvo sentido de la responsabilidad?

Pues ahí tenemos al Gobierno en huida. El ministro de Trabajo, Sr. Corbacho, que mira aterrado hacia la cola del paro frente a las oficinas de empleo, acaba de añadir por su cuenta una piedra más a la autolapidación de su Gobierno: «esta crisis ya no es la crisis del sistema financiero, sino la crisis de la escalera, del barrio y de las familias». Y tras hacer este terrible reconocimiento de la situación, el Sr. Corbacho toca a rebato y reclama la urgente intervención de las ONG en el escenario de las ruinas. ¡A las ONG! «La Administración, por mucho que lo pretenda, no puede llegar a todos los lugares». Ministro de Trabajo en un gabinete socialista reconoce después que ve «con normalidad que los trabajadores expresen su desacuerdo» en las manifestaciones en preparación. Pero el ministro, tras decir esto, sigue parapetado en el Ministerio. No importa ya todo lo que pase en la calle. Pensará seguramente en aquella matización del cardenal Richelieu, cómodamente arrellanado en su despacho, ante una motín parisino, del que un colaborador suyo matizaba que los amotinados por una nueva gabela querían la revolución: «Pero ¿no estamos bien así?», rebatió el cardenal.

Y en baile de los despropósitos faltaba ¿cómo no? la pizpireta Leire Pajín, que también hace unas horas alumbró el fondo del desconcierto político: «El PP aprovecha a tope la crisis y no pega un palo». Sra. Pajín ¿sabe usted en qué consiste el juego de ideas democrático y del proceder parlamentario? Yo creo que no sabe usted una palabra de este asunto. La misión de cualquier oposición del mundo civilizado consiste en mantener sus ideas y procurar relevar al partido gobernante a fin de poner en práctica la política que cree adecuada. Pero usted, Sra. Pajín, lo único que se le ocurre es solicitar del Partido Popular que no se aproveche de la crisis, que «se siente y escuche y, en base a eso, proponga e intente acercarse a todos los demás». Mire, Sra. Pajín: los demás son ya los parados, porque en el Parlamento no hay partido que a estas alturas proponga algo serio y radical para invertir el rumbo de la navegación. Ya lo dijo su compañero de partido, el Sr. Corbacho, «ya no se trata de la crisis del sistema financiero, sino de la crisis de la escalera, del barrio y de las familias». En una palabra, de toda esa inmensa masa de ciudadanos que no tienen sitio alguno en la filosofía económica y social del neoliberalismo y la globalización. Sra. Pajín: ¿cree usted, con la mano sobre el corazón, que su socialismo es capaz de darle la vuelta a la tortilla y encabezar una benéfica revolución que supere al tinglado ideológico establecido? Usted sabe que ustedes son lo mismo que los «populares» y quizá significan una dificultad mayor para intentar una luminosa renovación del modo de gobernar. Porque ustedes no son más que los administradores de los otros, pero con el gravísimo inconveniente de que no queda nada por administrar.

Y finalmente, la Sra. Esperanza Aguirre, que tiene más peligro que una caja de bombas manejada por un pastelero. ¿Qué propone la Sra. Aguirre? Pues nada menos que esto: que el Gobierno socialista incluya ahora, con la máxima urgencia posible, a ministros «populares» en el Gobierno del Sr. Zapatero, sobre todo en las carteras de Economía y Trabajo. ¡Atención, cocina: marchando una ración de pisto! La Sra. Aguirre ha leído en alguna parte algo sobre los gobiernos de concentración nacional y se ha dicho: «Pues esta es la mía». Pero los gobiernos de concentración nacional, Sra. Aguirre, se piensan para situaciones extremas, por ejemplo ante una guerra, que implica a toda la población. ¿Y cree usted que estamos ya en guerra? Puede que sí, pero ¿entre quiénes y quiénes? Quizá piense usted en la guerra contra los vascos. Ahí, como han demostrado los socialistas y los «populares», sí se explica la concentración. Y todo lo que acompaña.

otsaila 25, 2010 Posted by | Iritzia, Politika | , , | Utzi iruzkina

Y la dialéctica parió su escultura: «Par móvil 3-5»

Jurgi Sanpedro y Nicolás Xamardo Investigadores sobre Oteiza 2010-02-23 Gara lotura

Se han realizado numerosas referencias a Oteiza en su dimensión de artista genial y pensador singular. También se ha valorado, de modo crítico, la naturaleza contradictoria de nuestro artista universal, sin ir más allá. Sin embargo, no se ha profundizado en la dimensión dialéctica -contradictoria, por tanto- de su pensamiento y, en consecuencia, de la relación de este con su obra artística. Y cuando se ha hablado de dialéctica para referirse a su obra, se ha hecho siempre en exterioridad o bien reproduciendo, sin más, referencias del propio Oteiza.

Es por eso que, en este artículo, vamos a esbozar una línea de comprensión de su obra a partir de la teoría del conocimiento citada; habida cuenta de que toda obra de arte universal es la puesta en forma de un concepto, de un pensamiento. Y que, por consiguiente, para ser interpretada, para ser comprendida en interioridad, es necesario desvelar la esencia del mismo. El artista nos da la llave, pero no nos desvela el misterio.

Y es que, para nosotros, Oteiza es el político, el pensador, el artista, que lleva la dialéctica hasta sus últimas consecuencias. La aplicación de ese método de conocimiento y trabajo es ya claramente visible en su famoso manifiesto («Carta a los artistas de América», 1944), donde la dialéctica soporta y atraviesa de principio a fin este texto fundacional.

Veamos, a modo de ejemplo, una referencia a dos grandes de la dialéctica: «Quizá pretendo lo mismo aunque me expreso distinto del que se encuentra (Hegel, Mallarmé) como destino en el lenguaje». («Escribir para incomunicarme», en «Cartas al Príncipe»).

En este artículo vamos a tratar de ver e interpretar ese pensamiento en acto, en la que consideramos la obra cumbre de la escultura contemporánea: el famoso «Par móvil 3-5».

Oteiza realiza un balance del arte contemporáneo para saber qué está hecho y, en consecuencia, qué se exige a sí mismo. Veamos las citas y comentarios del maestro: «En el campo experimental, tenemos como precursores a Kandinsky, Mondrian y Malevitch, fundamentalmente». De Kandinsky, dice que es «una solución de continuidad con el Cubismo» y que «el concepto espacial en Mondrian es idea acabada del plano y tampoco podemos servirnos de él». Oteiza, tiene claro que lo que falta en ambos -de ahí su límite-, es el movimiento, la dialéctica. Por eso sostiene que «(…) El vacío Malevitch puso al cubismo en el pasado».

Y, en consecuencia, afirma que «Malevitch significa el único fundamento vivo de las nuevas realidades espaciales. En el vacío del plano nos ha dejado una pequeña superficie, cuya naturaleza formal liviana, dinámica, inestable, flotante, es preciso entender en todo su alcance. Yo la describo como Unidad Malevitch. Si el pintor creyó producirla con su intuición, es ya hora de razonarla». De la obra más conocida de este artista afirma: «(…) 1918. «Cuadrado blanco sobre blanco», reiteración metafísica del vacío» (Catálogo de la bienal de Brasil, 1957).

La dialéctica materializada en la obra de Malevitch no se le escapa a Oteiza: «(…) pues yo llego de Malevitch directamente, y de mí, de mi propia conciencia metafísica, que me cambia de una fisiología del hombre a una fisiología del espacio, de la curación del cuerpo a la curación de la muerte. Y aquí, del `Cuadrado negro sobre blanco’ al `Cuadrado blanco sobre blanco’, a la metafísica de la Estatua y curación del vacío». (Catálogo de la bienal de Brasil, 1957).

A. Badiou, en una obra reciente, desarrolla esta idea, señalando que el referido cuadro es el colmo de la depuración en pintura (elimina el color, la forma y mantiene solamente una alusión geométrica), que soporta una diferencia mínima, la diferencia abstracta de fondo y forma, y sobre todo la diferencia nula del blanco con el blanco, la diferencia de lo mismo, que se puede llamar diferencia evanescente.

Sabemos que Oteiza conoce bien la dialéctica de Hegel (el movimiento del conocimiento a partir de la división ser/nada). Dialéctica que Mallarmé materializará en el proceso de escritura a partir de la escisión signo/página en blanco y Malevitch lo hará en la pintura, desde la diferencia mínima de blanco sobre fondo blanco. He aquí las bases para comprender el papel que el vacío (nada, página en blanco, fondo blanco, conjunto vacío, etc.) juega en el universo oteiziano.

Visto lo visto, el reto para el maestro oriotarra iba a ser lo más difícil todavía: plasmar en una escultura, y además abstracta, lo que parecía imposible representar, figurar, imaginar, simbolizar: la dialéctica. Por lo tanto, el reto al que se enfrentaba era crear una escultura que fuese abstracta, -geométrico-topológica- y que reuniese los principios de la dialéctica: división, movimiento imprevisible (disimetría, contradicciones, proceso, etc.). Y nuestro escultor materializa (Ezina, ekinez egina) la metáfora del pensamiento hegemónico en nuestros días: el «Par móvil 3-5». Nadie había sido capaz de ir tan lejos.

Por ello, no debería sorprendernos que, una vez llegado a este momento, para no engañarse a sí mismo ni defraudar a los demás, no caer en el servicio de bienes, repetir y vender y hacerse rico (como algún otro, de todos conocido), renunciase a la experimentación en escultura y se dedicase a la poesía, al pensamiento, a la reflexión… a la interpelación de conciencias nacionales dormidas, con total y absoluta dedicación a Euskal Herria hasta su muerte.

Veamos ahora lo que el propio Oteiza dice sobre el «Par móvil»:

«Y aunque no pareciera conclusiva mi desocupación de la esfera, habría que volver no a la esfera, sino a un análisis de mi Par móvil que es la conclusión móvil de mi experimento con la esfera. Hay dos resultados en mi desocupación de la esfera: una solución cerrada y vacía… La otra solución tiene dos versiones o variantes, es el Par móvil con sus dos montajes distintos y sus correspondientes trayectorias: llamo Par móvil 4-4 a aquél en que los dos medios discos, opuestos en ángulo recto, han sido soldados en el centro (consideramos que el corte recto en diámetro del disco lo tenemos dividido en ocho partes). Llamo al otro Par móvil 3-5, porque el lugar del punto de soldadura es dinámico y en sección áurea, y es el que materialicé en plancha de acero para incluirlo en la familia. Tres de las 10 que (totalizaban 28 esculturas) constituyeron mi envío experimental a Brasil. Es la que se reproduce aquí (p. 31. Fot 0), bien se observa el descentramiento en fi -número irracional, número de oro, dedicado al escultor Fidias- elegido para el punto de soldadura (vvv.vvvvv) y bien podemos figurarnos sin más explicaciones que la exploración abierta de su trayectoria es semejante a la de un huevo que rueda libremente sobre una mesa, con su aceleración intermitente, su balanceo irregular, corresponde a la apertura dinámica, irreversible, de la esfera, frente a la trayectoria regular, linealmente uniforme, cerrada del Par móvil 4-4 (vvvv.vvvv) que nunca podrá escapar del mundo interior de la esfera». (Epílogo de Oteiza, en «Estética del huevo (huevo y laberinto)»).

En la segunda solución, que es la que nos interesa, Oteiza divide, dialectiza la dialéctica misma, dándonos las dos posibles matrices de ésta: por una lado, la dialéctica estructural, idealista, de lógica repetitiva/reiterativa, cuantitativa, simétrica, previsible, no antagónica y circular, representada en el «Par móvil 4-4». Por otro, la dialéctica fuerte, materialista, antagónica, disimétrica, cualitativa y de trayectoria imprevisible, materializada en el «Par móvil 3-5».

Si Hegel estableció el movimiento dialéctico en el origen de la Filosofía, Marx hizo lo propio en la Política, Mallarmé en la Poesía y Malevitch en la Pintura, Oteiza es quien creó la escultura que presenta la Dialéctica tal como es, sin vestidos, desnuda, para que el mundo la vea y la comprenda.

Así mismo, debemos señalar que fue desde la danza desde donde primero se intuyó y materializó la dimensión dialéctica -el movimiento- contenido en esta obra, asumida como icono por Kukai-Tanttaka, Oteiza Biraka y por Atxarte López de Muniain, Higikaria. Y es que la danza, metáfora del pensamiento, es rueda que se mueve por sí misma, como señalaba Nietzsche.

En fin, visto lo anterior, ¿puede sorprender a alguien que Oteiza dedicara el «Par móvil 3-5» a Txabi Etxebarrieta?

otsaila 23, 2010 Posted by | Kultura | , , | Utzi iruzkina

¿Es Spotify el futuro de la música?

Juan Varela 2010-02-21 Periodista 21 lotura

Spotify es la esperanza de muchos. De los internautas, para seguir oyendo música sin tener que recurrir a las descargas. Y también, pero menos, de los artistas y discográficas, dispuestos a explorar nuevos negocios para la música, aunque recelosos de su rentabilidad.
¿Es el streaming el futuro del negocio de la música?
Daniel Ek, su fundador, repite que sí, aunque los números por ahora no están claros. Las discográficas han apostado por la iniciativa y algunas de las más grandes como EMI, Warner, Sony-BMG y Universal tienen entre un 15 y un 18% de su capital. No sólo están en la empresa, sino que la apoyan con una rebaja importante de los derechos que cobran a los servicios digitales por la música.
Tanta rebaja que algunos como Warner dudan de su viabilidad y anuncian que no licenciarán más música para servicios de streaming. El responsable de Warner, Edgar Bronfman Jr., acusa a la música en internet de reducir las compras en servicios como iTunes, mucho más rentables que las suscripciones.
El streaming supuso el 8,3% de los ingresos de la música digital en 2008, aunque se anuncia un gran crecimiento desde 2009. Pero es un crecimiento del que la patronal mundial de la música, la IFPI, desconfía.
La discográficas no ven claro el futuro del streaming por su menor rentabilidad frente al negocio tradicional. Otros se cansan de repetir que el negocio ha cambiado y que cobrar menos es mejor que el todo gratis en la Red.
Esa reducción de los derechos digitales ha producido el efecto Lady Gaga denunciado por varios músicos: 113 euros por un millón de canciones en streaming, una compensación bajísima por su música. Mucho menor que las tarifas reclamadas por las gestoras de derechos de autor, que en este caso alcanzarían los 970 euros en Gran Bretaña o hasta 4.500 euros en España, en función del coste de los derechos.
La clave está en saber cuánto llega al músico de lo pagado a gestoras y discográficas y si compensa económicamente o son más altos sus rendimientos de promoción entre el público.

En Spotify lo tienen claro: apuestan por la música de pago como negocio y su promoción con música gratuita. Un modelo de negocio freemium que reúne clientes por la atracción y el poder de consumo de la música en la web. La empresa cobra por la publicidad, como la radio convencional, pero además ofrece servicios premium: música sin anuncios y en el móvil por 9,99 euros al mes.
“El nuevo modelo de negocio de la música es una mezcla de publicidad, descargas, suscripciones, merchandising y entradas a conciertos donde el usuario llega y donde la clave para la rentabilización viene de la portabilidad y el paquete de derechos de acceso que se le ofrece” ha explicado a menudo su fundador.
Un negocio 360º para la música online. Igual que en el resto de iniciativas digitales, los responsables de Spotify saben que con el precio de los anuncios en internet muchos negocios no son sostenibles si no se amplían sus fuentes de financiación y se multiplican los ingresos por usuario.

A diferencia de otros proyectos como Last.fm, Spotify lanzó desde el principio un modelo de negocio freemium: contenidos gratuitos y de pago. Daniel Ek repite que su objetivo, como el de las discográficas, es “que la gente pague por la música”.
Porque el modelo de la radio financiada sólo con publicidad no resiste en internet por el mayor coste de los derechos: del cinco por ciento en la facturación de las radios frente al diez por ciento en los servicios de streaming para las gestoras de derechos de autor colectivos y hasta el doble para las discográficas.
Por eso el precio en Spotify es mayor que en otros servicios. Last.fm cobra 3 euros mensuales por el acceso a su discografía en los países donde no tiene red comercial.
Por eso la gran esperanza de Spotify, como de otros servicios de streaming, es emular el éxito de iTunes. Convertir los móviles a través de las aplicaciones en el mayor canal directo de acceso y consumo de música.

En España, la SGAE cobra a una radio comercial el hasta el cinco por ciento de sus ingresos, igual que la Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales (Agedi), mientras la cuota para el streaming es del diez por ciento (el 8% en 2009) o un equivalente de 0,50 euros por suscriptor y mes. En el caso de Agedi la cuota es superior, un 16% de la facturación y de un 0,01 a un 0,015 de euro por canción.
Rebajar el precio de los derechos de autor ha sido la lucha de Pandora, uno de los servicios pioneros de recomendación y streaming en Estados Unidos, donde sobrevive sin capacidad de expansión internacional, y del resto de proyectos comerciales de música online.
Pero a los derechos de autor de las sociedades de gestión además hay que sumar los derechos de las discográficas, similares y en algunos casos mayores a los 0,0045 euros que la SGAE cobra por reproducir cada canción. Para apoyar los nuevos negocios digitales, PRS, la gestora de derechos de la música británica, rebajó a 0,00097 euros los derechos por cada canción reproducida, aunque también cobra el 10,5% de los ingresos de los servicios de streaming, medio punto más que en España.
Las discográficas negocian con cada servicio, pero en casi ningún caso su precio es inferior al de las sociedades de gestión. Y en algunos casos es mucho mayor.

El coste de una canción en streaming estaría entre 0,010 y 0,015 euros. Dicho de otro modo cada cien canciones hay que pagar de un euro a un euro y medio en derechos.
Se estima que cada usuario escucha una media de 25 canciones diarias, así que el coste por usuario estaría entre por encima de los seis euros entre derechos, conectividad, gestión y comercialización.
Ese coste, mucho mayor de lo que se factura con la música gratis con publicidad, ha obligado a servicios como Yes.fm ha acabar con su vieja tarija de 3,95 euros al mes para ofrecer música por un euro al día o suscripciones mensuales de entre 7,90 y 9,90 euros, más caro si se accede en el móvil.
Gracias a esas tarifas, las discográficas consiguieron recaudar en España 17,1 millones de euros en 2009, el 60% del mercado digital.

Spotify y los nuevos distribuidores de música necesitan aumentar la rentabilidad de sus usuarios y ofrecer un negocio viable a los músicos y a los sellos. Por eso además de la publicidad se apoya en las suscripciones, la venta de música online y quiere expandirse a las entradas para conciertos y el merchandising.
Daniel Ek ha comentado en algunos foros profesionales que el streaming sería viable si consigue el equivalente al uno por ciento del mercado de la radio y la publicidad online: más de 12 millones de euros en el caso de España.

¿Es posible la rentabilidad en el streaming?
Spotify tiene 1,45 millones de usuarios en España, pero muy pocos son de pago. Si aplicamos la misma proporción que entre sus usuarios totales, de los 250.000 de pago logrados en los países donde está presente, 43.500 estarían en España. Unos ingresos de algo más de cinco millones de euros anuales.
En cuanto a la publicidad, Spotify podría conseguir ingresos medios de un 1,25 euros por usuario y año, una tasa similar a la de otros negocios en internet. En total, unos ingresos de menos de siete millones de euros anuales.
Por eso el objetivo repetido por los responsables de Spotify es convertir al diez por ciento de su público en usuarios de pago. Con esas cifras podría alcanzar en España más de 17 millones de euros anuales, el equivalente a lo facturado por música digital por las discográficas y más del uno por ciento de la suma de la publicidad en radio e internet, el objetivo repetido por Daniel Ek.
Para los fans de la música, Spotify es una joya. Falta saber si lo será para el futuro del negocio de la música.

otsaila 23, 2010 Posted by | Kultura, Musika | , , , | Utzi iruzkina

Niños del cable

otsaila 20, 2010 Posted by | Bideoa, Telebista, Uncategorized | , | Utzi iruzkina

La “nueva” ficción

Enric Gonzalez 2010-02-01 Foreign Policy lotura

El siglo XX concluyó con la década más próspera de todos los tiempos. El siglo XXI ha comenzado con una década estrictamente siniestra: hiperterrorismo, hipercrisis y guerras neocoloniales. La irrupción de China como superpotencia y de la tecnología digital han contribuido a la sensación de cambio de era. No puede decirse, sin embargo, que esta especie de salto planetario hacia lo desconocido haya alterado de modo apreciable la ficción literaria, al menos en su ámbito más comercial. Tampoco el cine ofrece especiales novedades, salvo en el aspecto técnico. La televisión, por el contrario, ha alcanzado su edad de oro justo cuando las audiencias se fragmentan y los antiguos oligopolios entran en crisis: la mejor ficción de la década y las más curiosas novedades de la narrativa se han visto en las pantallas domésticas.

Vayamos por partes. En cuestión de libros, los tres grandes éxitos comerciales han sido El Código da Vinci, de Dan Brown, la serie de Harry Potter, de J. K. Rawling (iniciada en 1997), y la trilogía Millenium, de Stieg Larsson. No hablamos de literatura excelsa, sino de productos que han captado la atención del lector contemporáneo. El Código da Vinci recoge dos tendencias que, sin ser de reciente aparición, han florecido en esta década del desasosiego: la teoría conspirativa y la espiritualidad new age. Pero, en esencia, el argumento de fondo del relato de Brown no es muy distinto al que planteó, con mayor talento, Umberto Eco en El nombre de la rosa: alguien oculto está dispuesto a matar para impedir que comprendamos el auténtico mensaje cristiano y alcancemos la felicidad. Por razones no demasiado claras, ese argumento vende.

Cabe recordar que, según Christopher Hitchens, las teorías conspirativas vienen a ser la hez de la digestión democrática, aquello que el estómago de una sociedad libre no consigue entender o aprovechar. Las tres obras de Larsson tienen también algo que ver con eso, porque muestran una socialdemocracia avanzada, la sueca, en pleno cólico: los servicios secretos mienten y asesinan, los servicios sociales abusan de los inocentes, la oligarquía industrial rebosa perversidad. El personaje central de Millenium, Lisbeth Salander, incluye un par de elementos que suelen vincularse con una cierta tipología contemporánea, la psicopatía y el talento informático; la posición feminista del narrador supone otro anclaje con el espíritu de los tiempos. Por otra parte, el propio género en el que se inscribe la trilogía, el policial, se ha considerado tradicionalmente uno de los más funcionales en épocas de crisis como la presente. Las novelas de J. K. Rowling sobre el joven mago Harry Potter contienen, como las de Dan Brown, abundantes ingredientes conspirativos y new age.

La literatura de gran consumo no ha integrado, de momento, las nuevas formas fragmentarias de lectura y escritura: ni simultaneidad ni hipertexto ni el resto de cambios aportados por la cultura digital. Es probable que la difusión masiva del libro digital, prevista para la década entrante, favorezca una renovación de las fórmulas literarias. La tecnología ya ha cambiado; el gran público, de momento, no. Mientras el cine comercial ha tratado de aunar espectáculo, épica, magia y ribetes oscuros (desde la saga de El Señor de los Anillos a la de Harry Potter, pasando por los Batman tardíos y la inefable serie de los Piratas del Caribe), o ha apostado por el pastiche, la televisión ha asumido el liderazgo de la creatividad y la inteligencia.

Las cinco temporadas de The Wire constituyen una cumbre artística. La serie destripa Baltimore y saca a la luz nuestros propios higadillos. Lenta, fría, implacable, representa a la perfección el vuelco audiovisual: el producto televisivo, antes considerado sinónimo de evasión, es el que exige ahora (en casos como el que nos ocupa) mayor atención y mayor reflexión. Por resumir, The Wire ha llevado la ficción televisiva a un nivel shakespeariano.

HBO, el canal de pago estadounidense, figura, con el guionista David Simon, entre los grandes responsables de la edad de oro televisiva. Junto a The Wire, de Simon, ha producido otras obras maestras, de corte más clásico, como Los Soprano, o más surrealista, como Dos metros bajo tierra; y ha establecido nuevos límites para el humor (Curb your enthusiasm) y para el género bélico (Band of brothers y Generation Kill, esta última emparentada, a través de Simon y de la exuberancia de los diálogos, con The Wire).

Otras empresas televisivas han puesto también su parte. La BBC británica ha contribuido a la revolución con The Office, emanación del genio humorístico de Ricky Gervais, o Roma, en coproducción con HBO; las estadounidenses NBC, con El ala oeste o 30 Rock; y ABC, con Perdidos. Esta última serie refleja algunas de las tendencias más novedosas de la ficción televisiva, ya que se basa en un argumento del que el espectador conoce muy poco, lo que confiere una singular autonomía a los personajes: es el tipo de construcción dramática que encaja con la interactividad digital y con los recursos hipernarrativos.

En el segmento más barato del mercado audiovisual, la televisión ha alcanzado asimismo formatos y lenguajes inequívocamente propios, no atribuibles a ninguno de los géneros clásicos. Casi hasta ahora mismo, la televisión era un contenedor de cine, teatro, radio filmada, periodismo, espectáculos deportivos, etcétera; ahora es capaz de rellenar su programación con espacios que no son nada y con personajes que no son nada y no dicen nada de interés, simplemente están ahí y satisfacen con éxito las pulsiones voyeurísticas del espectador. Desde Gran Hermano al denostado Sálvame, eso que se conoce como telebasura es, probablemente, la mayor novedad narrativa del siglo XXI. No es muy estimulante, pero es lo que hay.

otsaila 17, 2010 Posted by | Kultura, Telebista | , , , | Utzi iruzkina

Celda 211: la otra cara del rodaje

Salvador 2010-02-15 kaosenlared.net lotura

Me enteré que había un casting en Salamanca para una película que se iba a rodar en Zamora. Buscaban actores y me dije: no tengo nada que perder pues no tengo trabajo y me presenté en la oficina que habían habilitado en la plaza mayor de Salamanca con un breve currículum en materia de interpretación. Ciertamente hubo buena disposición entre las partes y aseguraron que estaban buscando a actores con disponibilidad durante un mes de rodaje, hice mis cuentas y me salía hasta un sueldo cobrando 20 euros al día unas 12 horas de trabajo.

Me ofrecieron interpretar a un preso o a un madero, pensé: la profesión de madero suena a torturador y la de preso sin ser profesión la de alguien que se ha visto entre rejas por distintas causas, por ejemplo: preso común con muy mala suerte o preso político con peor suerte todavía, sonaba hasta noble disfrazarse de preso.

Nos convocaron en la plaza  Barcelona sobre las 5 de la mañana para salir en autobús hacia Zamora, durante el recorrido nos hicieron firmar un papelito en el que la productora se eximía de responsabilidad de cualquier accidente durante el rodaje pues habría escenas peligrosas… entre el sueño y el desconcierto planté la firma cual borrego dentro de un camión de transporte de ganado.

Al llegar nos dieron de desayunar dentro de la antigua cárcel y ya metiditos allí se respiraba cierto ambiente carcelario, había miradas auténticas y no como la mía que era la mirada de un artista en paro.

Nos adjudicaron la ropa y nos vestimos, después vino alguien de producción y nos avisó de que íbamos a rodar un motín que era una escena peligrosa y que lo hiciéramos a la primera, pues en el Cine hay mucho gasto económico y eso podía repercutir en nuestro sueldo. Empezamos bien.

Y tan bien empezamos que el motín no fue un truco, fue de verdad pues la gente se puso como loca a tirarse cosas y me arrearon una solemne hostia en el pie derecho que tuve que ser atendido por Cruz Roja. En enfermería  me percaté de que no era el único herido y los había hasta con quemaduras. A mí me dijo la enfermera que era mejor que estuviera en reposo y por eso ya no volví a rodar esta escena.

Después nos dieron para comer un bocadillo y nos echaron la bronca porque había habido muchos heridos y hasta pudo haber un muerto pues tiraron una estantería metálica de un primer piso, nos explicaron que en el cine todo es mentira y que no podíamos trabajar así, estaban indignados con nuestra profesionalidad.

Luego me enteré que tan sólo había tres actores especialistas en efectos especiales, el resto éramos carne de cañón.

Ya me empecé a mosquear y para colmo también se corrió la voz de que los “blancos” íbamos a cobrar 20€,   los  “sudacas” 30€ y los “negratas” 40€, empezó a haber mal rollo en seguida y se establecieron los guetos al estilo más americano, yo me quedé en tierra de nadie increpando a mis compañeros que lo que había que hacer era negociar con ellos un precio fijo para todos y no que nos enfrentáramos entre sí por un color de piel y un precio de esclavo.

Hubo un Motín de VERDAD y se paró el rodaje durante varias horas, nos encerramos en el patio donde nos daban de comer y les exigíamos mejoras en la comida, un trato normal y un sueldo digno.  Vino gente de producción a convencernos de que debíamos seguir con el rodaje en beneficio de todos, pero como todos no éramos uno, hubo quien se vendió con cuenta gotas hasta que el Motín se disolvió por sí mismo.

Pero al día siguiente todo seguía igual, el racismo económico seguía en el aire y la gente se miraba con mala hostia. A mí se me ocurrió llamar al sindicato de figurantes y a la productora le escribieron una carta haciéndoles entender que había una serie de derechos y deberes para con los trabajadores.

Mientras tanto empezaron a salir un motón de chivatos que me apuntaban con el dedo a escondidillas de que yo era el causante de todos los males, no tardaron en apartarme a una de las celdas de la cárcel y amenazarme, pues ellos eran los productores y yo solo un  figurante de mierda con derecho a callarme la puta boca. ¿O es qué quería yo que hubiera un altercado a un mayor?

Al salir de la celda, que no era la 211 sino una que no tenía ni número, un compañero de rodaje me preguntó qué era lo que me había pasado y al acercarme a él, vino el jefe de producción me agarró por el brazo, me llevó a la sala central de la cárcel y allí en medio me dio tales voces y me acusó de tales cosas: O SEA QUE TU ERES EL ENLACE SINDICAL! ME TIENES HASTA LOS COJONES!…

Me quedé callado sin palabras, y lo peor estaba aun por venir cuando vino otra tía que me volvió a dar voces y me gritó: ¡que estaba fuera del rodaje, que era un niñato y que me fuera a Salamanca andado si quería!

Y efectivamente el viaje de vuelta me lo tuve que pagar yo.

Ahora que la película ha sido premiada varias veces en la misma gala, y ganarán mucho dinero, me pregunto si serán capaces de hacer justicia social a partir de ahora y se comportarán como el bueno de la película o seguirán interpretando al malo ahora que ya están en la cumbre de los dioses de la mentira del CINESPAÑOL.

Vivan los premios POYA con G de Gentuza.

otsaila 16, 2010 Posted by | Iritzia, Kultura | , , , | Iruzkin 1

El perdón para el cine español

Ignacio Escolar 2010-02-16 elcolar.net lotura

Éxito de crítica y público de la gala de los Goya. De público, porque consiguió la mejor audiencia en años. De crítica, porque hasta los medios de la derecha elogiaron la fiesta y al anfitrión, al presidente de la Academia, Álex de la Iglesia, cuyos milagros van más allá de recuperar a Almodóvar para la causa. “Tenemos que ser humildes, estar agradecidos y pedir perdón por haber fallado muchas veces; nunca reconocemos nuestros errores”, subrayó en un discurso autocrítico el director bilbaíno, bajo cuya presidencia el cine español ha conseguido algo casi tan importante como el mejor año de taquilla desde el 2003: el perdón de la caverna mediática. O al menos un armisticio.

Desde el 2003, repito; no es una fecha casual. Fue el año del ‘No a la guerra’, de aquella otra gala de los Goya en la que el cine español se mojó en contra de la invasión de Irak. No fue el único factor que explica el bajón de la taquilla; pero aquella defensa de la justicia le salió muy cara al cine español, que desde ese día sufrió una durísima campaña de boicot por parte de cierta derecha. “Los titiriteros subvencionados”, ridiculizaba desde la emisora de los mucho más subvencionados obispos ese mismo locutor, Jiménez Losantos, al que ahora subvenciona la Comunidad de Madrid.

“Creemos que somos artistas, genios alternativos, creadores. Antes de todo eso, somos trabajadores”, dijo De la Iglesia en su discurso. Trabajadores, nada más. Pero tampoco menos. Porque la política es también cosa de trabajadores, de actores a electricistas, que tienen el mismo derecho que los periodistas o los políticos para defender aquello en lo que creen. El boicot dejó mella. Hoy muchos se lo piensan antes de dar la cara contra la derecha, que en parte se salió con la suya. Allá donde no alcanza el poder, llega siempre el miedo.

otsaila 16, 2010 Posted by | Kultura | , , , , | Utzi iruzkina

La mierda que esconde la vendeta contra Garzón

Ana R. Cañil 2010-02-12 tu2is lotura
¿Por qué dos jueces de izquierdas, Margarita Robles y Luciano Varela, se han aliado con la Falange Española y Manos Limpias, ambos de extrema derecha, para hundir a Baltasar Garzón? La respuesta requiere recordar algunas de las miserias entre magistrados, viejas vendetas que van mucho más allá de los textos de los autos contra Garzón, un juez siempre en el límite, tanto en la instrucción de los sumarios como en los procedimientos. Un tipo lleno de luces y sombras.

¿Llevas unos días oyendo hablar del juez Garzón, de que le quieren inhabilitar e incluso que pueden sentarle en el banquillo por querer investigar los crímenes contra el franquismo y te suena raro? ¿Te preguntas por qué al personaje más influyente y conocido de España, junto con el banquero Botín, le quieren hundir?. Puede que el banquero y el superjuez no sean como para desmayarse o pedirles un autógrafo, pero han exportado el nombre de España sin complejos y algunos trabajitos gordos se han marcado. Otra cosa es que dentro gusten más o menos. O nada.

Si te cuesta visualizar o te da pudor imaginar que dentro de unas semanas o meses la foto de un Garzón inhabilitado, expulsado de la Audiencia o sentado en el banquillo, dé la vuelta a medio mundo en las noticias, acusado por intentar investigar los crímenes contra la humanidad de la dictadura de Franco, no estás solo. Somos muchos los despistados.

La curiosidad aumenta si a eso añades que este juez, cuya personalidad esta llena de claroscuros, pero que fue quien inició el proceso contra el dictador chileno Augusto Pinochet, por asesinato de ciudadanos españoles durante la dictadura; que luchó para sacar adelante el terrorismo de Estado de los GAL, con todos los elementos en contra, por no hablar de la denuncia de la conspiración de sus colegas en el caso Sogecable, a este tipo, tan admirado como odiado, lo llevan al banquillo por la denuncia del seudosindicato Manos Limpias, y por la Falange Española, dos asociaciones de extrema derecha.

Si sumas, como denunció la nieta del doctor Negrín, que al superjuez estrella -que lo es a conciencia- lo van a juzgar magistrados del Supremo que “juraron ante Dios lealtad al Caudillo y a los Principios Fundamentales del Movimiento”, el asombro te frunce el entrecejo.

Pero si ya te enteras de que son dos magistrados de izquierdas, Robles y Varela, los que han dado pábulo a la denuncia de la Falange Española y de Manos Limpias, el asunto parece un guión escrito por los partidarios de la Inquisición.
Por eso hemos hecho algunas preguntas a tres personas que conocen las oscuras trastiendas de la Justicia. Un ex juez, un fiscal y un abogado y periodista. Todos apasionados de estos asuntos. Y, por último, a un ex ministro de la vieja guardia socialista.
Esto es un resumen de las preguntas y las respuestas, más allá de los contenidos de los autos para procesar a Garzón o las consideraciones de su defensor, que puedes encontrar, cada día, en los texto de Julio M. Lázaro en El País. Si te apetece, puedes empezar por los textos de este mes de febrero, desde el 3 o el 4 de marzo.
Nuestras explicaciones son un compendio breve de las de los expertos en fontanería de la justicia. Claves internas, tan humanas como miserables, porque entre los magistrados, los resentimientos y odios de décadas son alimentados de forma fructífera.

P) ¿Por qué ese empeño del magistrado Varela, un juez progre, cofundador de Jueces para la Democracia, en sentar en el banquillo a Garzón por una denuncia de la Falange, a la que además le filtra los datos de la Asocición de la memoria Histórica?
R) Luciano Varela es un “producto” de Juan Alberto Belloch , el último superministro de Justicia e Interior de la última etapa de Felipe González. Belloch trató de convencer al ya noqueado González, con el síndrome de La Moncloa -años 93 y 94, terrorismo Gal, caso Roldán, Amedo y Domínguez, el señor X de los GAL, espías, Perote, corrupción- de que todo lo arreglaría él con los dos ministerios juntos, el de Interior y Justicia.
Varela elaboró con Belloch la Ley del Jurado y fue ponente del texto, una vez que ya había sido premiado con la elección de un puesto en el Tribunal Supremo en 1997. Es “tronco” de Belloch, “como Maragarita Robles, por supuesto, el personaje más peligroso de esta historia contra Garzón” explica una de las fuentes consultadas. Hay unanimidad en que Varela es una elaboración de Belloch y de la propia Robles.
Lo asombroso es que hubo un tiempo en que Garzón y Varela fueron amigos, allá por el inicio de los 90. Hasta era su presentador oficial en los actos de Galicia. La “operación Nécora” contra Ricardo Portabales la empezó Varela en Galicia y acabó en Garzón, en la Audiencia Nacional.
Aquellos tiempos están ya muy lejos. En septiembre pasado, Luciano Valera, ponente del proceso contra Garzón en el Supremo, le sometió a un interrogatorio donde quedó claro que donde hubo amigos ahora hay enemigos.

P) Pero ¿es eso suficiente para odiar tanto a Garzón, cuando fueron amigos y colaboraron en momentos raros, como los tiempos de la corrupción?
R) La clave esta en el exministro Belloch. Recuerda que hay que leer aquello de Pedro J.Ramírez que envenenó con Belloch el conspirador, donde se revelaban muchas cosas sobre el trío de jueces de moda, el propio Belloch, luego peleado a muerte con Garzón, Ventura Pérez Mariño y el propio Garzón. Belloch filtró sumarios y papeles a Pedro J. escribió el director de El Mundo. “Pero los blogueros sois muy jóvenes para recordar aquellos tiempos” apunta el ex ministro de Gonzalez. (Ya quisieramos ser jóvenes algunos. Y los jóvenes, sabéis navegar por la red. Incluso buscar libros.


P)¿Y el respaldo de Margarita Robles desde el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a la actuación del juez Valera?

R) Son amigos. Margarita fue secretaria de Estado con Belloch en el superministerio de Interior. Ambos llegaron tras “la espantá” de Garzón del Gobierno de González. “Felipe no le hizo ministro al superjuez, se cabreó y se volvió a la Audiencia y Belloch y Margarita juraron que no se podría llevar por delante a los ex ministros de Interior Barrionuevo y Corcuera. Ni por supuesto, a Rafael Vera, el hombre clave de la Seguridad del Estado durante los lustros más duros. Todo salió mal como vió después. Barrionuevo, Corcuera y Vera fueron juzgados, cada uno por casos distintos. Fue la vendeta de Garzón, según el criterio del grupo de Barrionuevo y Vera, junto con sus amigos. Y el fracaso de Belloch y Robles, que además hicieron el ridículo con el caso Roldán”.
Vamos, todo el culebrón de los años 90, terrorismo de Estado y corrupción, el dúo mortal para la última etapa de los gobiernos de Felipe González. Y Garzón es ese perro flaco, lleno de pulgas, al que los cadáveres que ha ido dejando por el camino, ya sean de derechas o de izquierdas, la quieren echar el diente. A Varela, Robles (que nunca perdonó a Garzón el ridículo de los papeles de laos) se ha unido Rafael Vera.
“Y por supuesto, no olvides la que a los jueces, mayoritariamente de derechas en este país, a esa ofensiva judicial que se va a aprovechar de los resentimientos de hace veinte años, hay que sumar a esa extrema derecha. Manos Limpias y Falange Española sabían, gracias a la derecha judicial más retrograda, que en este caso podían tener éxito” remata el abogado y viejo periodista, tras una larga charla.

P)¿Podrán los magistrados internacionales de prestigio que se han movilizado salvar a Garzón?
R)Varela dirá al Supremo que es un asunto interno y está por ver que les acepte como testigos, por más que la defensa de Garzón lo pida. Al superjuez sólo le queda que a Robles o Varela les acogote el escándalo internacional de ver la foto de Garzón, inhabilitado y expulsado de la carrera.

P)¿Y al actual Gobierno de Zapatero le preocupa ocupar los periódicos ahora por un caso así, donde volverán a salir temas de la vieja guardia socialista?
R) Es un problema para ZP. Porque hay viejos socialistas, como los citados Barrionuevo, Corcuera, Belloch (en activo y alcalde de Zaragoza) o la misma Margarita Robles que todo eso del prestigio y la repercusión internacional les da igual. No se sabe si Felipe González podrá jugar algún papel si se llega al extremo de condenar a Garzón, pero lo más probable es que se ponga de perfil. Fin de este culebrón, de momento y si el olor a mierda no te ha dado arcadas.

otsaila 15, 2010 Posted by | Justizia, Politika | , , , | Utzi iruzkina

Una vez más, las pensiones

VICENÇ NAVARRO 2010-02-04 Público lotura

Una vez más estamos viendo una avalancha liberal alarmando a la población diciéndole que el sistema de pensiones no es sostenible y tiene que sufrir cambios profundos que significan, todos ellos, una disminución de las pensiones. Entre estos cambios se incluye el retraso obligatorio de la edad de jubilación de 65 a 67 años. La mayor justificación para esta medida es que la esperanza de vida de la población española ha crecido cuatro años en el periodo 1980-2005, pasando de 76 a 80 años. Por lo tanto, los pensionistas están gozando de sus pensiones cuatro años más ahora que hace 25 años, lo cual –se nos dice– hará insostenible el sistema de pensiones al aumentar el periodo de beneficio cuatro años más cada 25.

El problema con este argumento es que es erróneo, pues ignora cómo se calcula la esperanza de vida. Supongamos que España tuviera sólo dos habitantes: Pepito, que muere al nacer, y la señora García, que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de España lsería (0+80)/2=40 años. Supongamos que en un país vecino hubiera también dos ciudadanos: Juanito, que tiene 20 años, y la señora Pérez, que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de este segundo país es (20+80)/2=50 años. El hecho de que este país tenga diez años más como promedio en su esperanza de vida que España no quiere decir (como constantemente se dice) que la señora Pérez viva diez años más que la señora García. Lo que ocurre es que Juanito vive 20 años más que Pepito. Y esto es lo que ha ocurrido en España (y en Europa). El enorme descenso de la mortalidad infantil y la mortalidad de los grupos etarios más jóvenes ha sido la mayor causa del aumento de la esperanza de vida promedio. Ni que decir tiene que la población anciana vive ahora más que hace 20 años. Pero no los famosos cuatro años que constantemente se citan. Se está exagerando (deliberadamente, en muchas ocasiones) el aumento de la longevidad (años de vida) de la ciudadanía para justificar la reducción de las pensiones.

Por otra parte, este aumento de años de vida varía considerablemente según la clase social de la persona. España es uno de los países con mayores desigualdades sociales en el mundo desarrollado. En nuestro país hay un gradiente muy marcado de mortalidad según la clase social. Exigirle, por lo tanto, a la mujer de la limpieza de la universidad (cuyo nivel de salud a los 65 años es igual al que tiene el catedrático emérito a los 75 años) que trabaje dos años más para pagar la pensión a este último es una profunda injusticia. Pero esto es, precisamente, lo que están proponiendo los que piden que se aplace obligatoriamente la edad de jubilación. Proponen que las clases menos pudientes (que vivirán menos años) trabajen más para pagar las pensiones de las clases más pudientes, que les sobrevivirán muchos más años.

Otro argumento que se utiliza para argumentar la insostenibilidad de las pensiones es que la juventud se incorpora más tarde al mercado de trabajo (antes a los 18 años, ahora a los 24) y las personas de edad avanzada se jubilan antes, con lo cual hay menos trabajadores con cuyas cotizaciones se pueda sostener a los pensionistas. Tal argumento ignora tres hechos. Uno es que la prejubiliación es algo corregible. En España las prejubilaciones se están utilizando para ayudar a los empresarios que quieren despedir a sus trabajadores de mayor edad. Esta situación debería prohibirse, como ya ocurre en varios países europeos. Si un empresario quiere disminuir su fuerza de trabajo y jubilar a sus trabajadores, debería ser la empresa la que absorbiera estos costes en su totalidad.

Otro hecho que aquel argumento ignora es que el retraso de entrada en el mercado de trabajo por parte de los jóvenes se debe a que la mayoría están educándose, adquiriendo mayor conocimiento, con lo cual, una vez se integren en el mercado de trabajo, tendrán mayor productividad, conseguirán mayores salarios y aportarán, por lo tanto, mayores cotizaciones sociales.

Lo cual me lleva al tercer hecho que aquel argumento ignora: el impacto del crecimiento de la productividad en la riqueza del país y, por lo tanto, en los recursos disponibles para pensionistas y no pensionistas. Constantemente se dice que el número de trabajadores cotizantes por pensionista será menor, derivándose de este hecho que las pensiones no se podrán pagar. Ahora bien, decir que habrá pocos trabajadores para sostener las pensiones es similar al argumento que pudiera haberse dicho hace 30 años cuando el 30% de la población trabajadora sostenía la agricultura del país. El descenso del número de trabajadores en agricultura (hoy es sólo el 4%) no quiere decir que haya disminuido la producción de alimentos, al contrario, ha aumentado la productividad enormemente. Con menos trabajadores se produce más alimento. Pues bien, sustituyan la palabra agricultura y pongan pensiones. El aumento inevitable de la productividad de un número menor de trabajadores puede sostener e incluso expandir las pensiones sin ningún problema. La ignorancia de este hecho lleva constantemente a errores mayores, como ocurre en el informe del Gobierno sobre las pensiones. Este comienza con una nota que intenta ser de alarma. Dice que hay 8 millones de pensionistas en 2010 y habrá 15 en 2040, de lo cual deduce (sin indicar por qué) que tenemos un problema grave.

Pero, ignora que en 2040 el PIB de España habrá crecido y será probablemente más del doble del existente hoy. Se olvida con excesiva frecuencia que España consumía hace cuarenta años el 4% del PIB en pensiones y ahora más del doble, 8.6% y ello no ha supuesto que los no pensionistas tengan menos recursos. Todo lo contrario, tienen más pues el tamaño de la tarta (el PIB) es 3 veces  mayor (Ver el artículo El falso problema de las pensiones. Público, 07.05.09, donde se analiza con detalle el impacto de la productividad en el crecimiento del PIB).

Una última observación. La viabilidad de las pensiones no es un tema demográfico ni tampoco económico. Es única y exclusivamente político. La enorme popularidad (entre todos los grupos etarios) del sistema de pensiones público hace que la sociedad siempre pueda encontrar cómo conseguir los recursos, bien a través de las cotizaciones sociales, bien a través de los impuestos generales, para financiarlas.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

otsaila 13, 2010 Posted by | Ekonomia | , , | Utzi iruzkina